Cortar tortas con un serrucho
Igualmente lo mejor fue la mesa dulce en la que deleité a mis invitados con varias tortas, bombones, masas finas, tragos, y todo tipo de postres helados. El problema fue cuando intenté cortar la torta. Había olvidado un detalle realmente necesario… el cuchillo.
No tenía cuchillo. Los había dejado todos afuera cuando jugamos al circo y a una invitada la puse contra la pared para luego arrojarle las 1 docenas de cuchillos intentando no lastimarla. Por suerte tengo tan mala puntería que todos cayeron al pasto del jardín muy lejos de la muchacha.
Lo hermoso de tener amigos es que en momentos tan límites como estos se puede contar con ello. Allí fue cuando Carlitos me ofreció su serrucho. Me quedé sorprendido por el formato de aquel corta tortas, pero él me comentó que se trataba de un cuchillo para tortas. Qué increíble. Siempre con la solución debajo de la manga mi amigo Carlitos. Lástima aquellas anécdotas que dejó en el 2001.
Vía | foolishgadgets

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