De pequeño recuerdo jugar a ser un fumador. Me gustaba ver cómo los grandes de la familia se llevaban esos pequeños tubos blancos de papel con aroma rústico a la boca y lo mejor de todo estaba a punto de llegar. El momento de encenderlos. Allí entraba en escena una caja que contenía unos cuantos fósforos entre los cuales se encontraba el elegido. Mi abuelo tomaba uno de.